Macroeconomía
¿Por qué sube la inflación si el dólar está quieto?
Las tarifas públicas, los costos laborales y los márgenes del comercio minorista empujan los precios hacia arriba aunque el tipo de cambio no se mueva.
Cuando el dólar sube, es fácil culparlo de todo: la nafta, el pan, el alquiler. Pero cuando el tipo de cambio se mantiene estable y los precios igual se mueven hacia arriba, la explicación se vuelve más compleja — y más interesante. Uruguay tiene una estructura de costos con una parte importante denominada en pesos, desde los salarios acordados en los Consejos de Salarios hasta las tarifas de UTE, OSE y ANTEL. Cuando esos componentes aumentan — por ajustes salariales negociados o por decisiones de política tarifaria — las empresas trasladan esos costos al precio final de los bienes y servicios. Ese fenómeno se llama inflación de costos, y en Uruguay es históricamente relevante porque la cobertura de la negociación colectiva es muy alta comparada con la región.
A esto se suma otro factor que a veces se subestima: los márgenes del comercio minorista. En períodos donde la demanda interna es fuerte, algunos comerciantes amplían sus márgenes de ganancia porque saben que el consumidor puede pagar. El INE mide esto de forma indirecta a través del índice de precios al consumo desagregado por sector, y en los últimos trimestres se observó una divergencia entre los precios mayoristas y los precios finales al consumidor que no se explica solo por los costos. La conclusión práctica es que la inflación uruguaya tiene múltiples motores que funcionan de forma simultánea e independiente. El tipo de cambio es uno de ellos, pero no el único. Entender cuáles están activos en cada momento es clave para leer correctamente el dato mensual del IPC que publica el INE y no sacar conclusiones apresuradas sobre lo que viene.
