Mercado laboral

Empleo informal en el interior: el mapa que el INE publica pero pocos leen

Los datos departamentales de la Encuesta Continua de Hogares revelan brechas de informalidad que no aparecen en los titulares nacionales.

Trabajadores informales en una feria al aire libre en Cerro Largo

Cuando el INE publica la tasa de informalidad nacional, el número promedia situaciones muy distintas. Montevideo tiene una informalidad laboral que ronda el 20 %, mientras que departamentos del interior profundo como Cerro Largo, Rivera y Artigas superan el 35 % según los últimos datos de la Encuesta Continua de Hogares disponibles al cierre de este artículo. Esa diferencia de quince puntos porcentuales no es un detalle técnico: significa que en Cerro Largo, más de uno de cada tres trabajadores no tiene acceso a la seguridad social, no acumula historia laboral para la jubilación y no tiene cobertura del seguro de desempleo si pierde el trabajo. La política pública frecuentemente se diseña mirando el promedio nacional, y eso hace que las herramientas de formalización rara vez estén calibradas para las condiciones del interior.

¿Por qué persiste esa brecha? Los economistas del trabajo señalan varios factores que se refuerzan mutuamente. El primero es la estructura productiva: en departamentos con alta concentración en agropecuaria, construcción y comercio minorista, las formas de contratación informal son históricamente más frecuentes. El segundo es el costo relativo del empleo formal para las micro y pequeñas empresas en zonas con menor acceso a crédito y mercados más chicos. El tercero es la distancia geográfica a los servicios del BPS, que en el interior implica desplazamientos que no siempre son viables. Las políticas de formalización que han funcionado mejor en Uruguay son aquellas que bajaron el costo contributivo para sectores específicos — como el monotributo agropecuario — y las que llevaron la gestión a puntos de presencia locales. Expandir y actualizar esas herramientas con foco en el interior sería un paso concreto para cerrar la brecha que los datos del INE muestran pero que el debate nacional pocas veces prioriza.